Por qué mis correos llegan a la carpeta de spam de mis clientes
Por qué mis correos llegan a la carpeta de spam de mis clientes

Cuando empiezas a notar que los correos llegan a la carpeta de spam, es señal de que hay un problema. Entender por qué esto sucede es esencial para mejorar la eficacia de tus campañas y asegurar que tu mensaje llegue a todos.
¿Qué debo hacer si mis correos llegan a la carpeta de spam?
Por fortuna, los correos que llegan a la carpeta de spam no son producto de la mala suerte. Significan un problema que debes solucionar. Y aunque parezca más fácil decirlo que hacerlo, estamos aquí para guiarte hacia una solución.
Para evitar que esto suceda, debes autenticar tus dominios configurando los registros SPF, DKIM y DMARC. De igual forma, mejora tu reputación evadiendo las palabras engañosas, los excesos de imágenes o links fraudulentos.
Entre otras medidas, también necesitas utilizar una dirección de correo con dominio propio. No olvides, solicitarle a tus clientes que marquen tus mensajes como “no es spam” y limpia tu lista de contactos.
¿Qué son los filtros de spam?
Los filtros analizan múltiples factores antes de decidir en dónde se debe entregar el mensaje. Algunos de los criterios que consideran son:
Contenido del correo
La presencia de ciertas keyword y frases puede hacer que un mensaje sea marcado como spam.
Términos como "gratis", "oferta", "dinero rápido" y otros similares son señales de alerta que los filtros utilizan para determinar el tipo de contenido que se está enviando. Es recomendable evitar estas palabras en el contenido del mensaje.
Tasa de quejas
Si un alto porcentaje de los destinatarios marca tus correos como spam, esto influye negativamente en la reputación de tu dominio. Los proveedores monitorean las tasas de quejas y las utilizan para ajustar sus filtros.
Interacciones previas
La relación que los usuarios han tenido con tus correos anteriores juega un papel importante. Si un cliente jamás ha abierto un mensaje tuyo, es más probable que tus futuros correos sean derivados a la carpeta de spam.
Autenticación del dominio
Uno de los pasos más cruciales es la autenticación del dominio. Existen varios métodos de autenticación que aseguran que los mensajes son legítimos y no son enviados por spammers.
SPF (Sender Policy Framework)
Permite a los propietarios de dominios indicar qué servidores pueden enviar correos en tu nombre. Si el servidor desde el que envías el mensaje no está incluido en la lista del SPF, el mensaje puede ser considerado como spam.
DKIM (DomainKeys Identified Mail)
Proporciona un método de autenticación basado en criptografía que verifica que el correo no ha sido alterado durante su tránsito. Esto genera confianza en los receptores sobre la autenticidad del mensaje.
DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting & Conformance)
Esta política ayuda a los propietarios a proteger su dominio de correos fraudulentos al permitirles indicar cómo manejar mensajes que no pasan la autenticación.
Implementar estas políticas puede mejorar las tasas de entrega y evitar que tus correos terminen en la carpeta de spam.
La calidad de la lista de contactos
Un factor importante a considerar es el consentimiento de los destinatarios. En este orden, asegúrate de estar enviando correos solo a personas que han optado por recibir tus mensajes.
Los correos enviados a direcciones no válidas o a personas que no han dado su consentimiento aumentan la probabilidad de que sean marcados como spam.
Además, es útil mantener tu lista actualizada y eliminar contactos inactivos. Un alto número de rebotes afecta negativamente tu reputación de envío y puede resultar en que futuros correos sean filtrados como spam.
Frecuencia y consistencia en el envío
La frecuencia de envío también influye en cómo los filtros clasifican tus correos. Si envías correos en exceso, esto puede generar molestias a los usuarios, quienes podrían optar por marcar tus mensajes como spam.
Es recomendable establecer un calendario de envíos que balancee la interacción sin abrumar a los destinatarios.
Asimismo, debes ser coherente con el contenido que envías. Cambiar radicalmente el tipo de mensajes o temas puede confundir a tus suscriptores y aumentar las probabilidades de que ellos marquen tus correos como spam.
Diseño y usabilidad del correo electrónico
El diseño y la usabilidad de tus correos electrónicos juegan un papel crucial en su éxito general. Correos bien estructurados, visualmente atractivos y fáciles de leer aumentan la probabilidad de que los destinatarios interactúen con ellos.
HTML vs. texto plano
Aunque el formato HTML permite un diseño más atractivo, es vital asegurarse de que tu correo se vea bien en diferentes dispositivos. Un diseño descuidado puede causar desinterés y, en consecuencia, marquen tu correo como spam.
Imágenes y contenido
Es aconsejable no abusar de las imágenes y asegurarte de que haya un equilibrio entre el texto y el formato. Los correos que contienen solo imágenes y carecen de texto tienen mayor probabilidad de ser considerados spam.
Términos legales y prácticas de privacidad
Finalmente, es indispensable cumplir con las regulaciones de privacidad, tales como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) o la Ley CAN-SPAM.
Estas leyes establecen claros lineamientos sobre cómo se deben manejar los datos de los usuarios y sus preferencias de comunicación.
Optimiza tus estrategias para llegar a cada uno de tus clientes
Entender por qué tus correos llegan a la carpeta de spam es fundamental para optimizar tu estrategia de correo electrónico.
Al seguir las prácticas mencionadas anteriormente, puedes mejorar tus tasas de entrega. Además, asegurarte de que tus correos lleguen efectivamente a la bandeja de entrada, maximizando así el impacto de tu comunicación digital.










